domingo, 28 de abril de 2013

Míos

Ante tanto mal precario, que aquí sigas es milagro y lo mío es adicción.
Frenazo incontrolado que termina con choque repentino y dos ilesos en acción matándose con las manos y abriéndose el pecho en canal a ver quien quiere mas en esa obra maestra a la que llaman amor, sin hache y sin cordón.
Danzando frente a la mancha de tu ojo, escarbo en mi cajón y me doy cuenta en cada arañazo de que aquí hay más tú que yo.
Pensando fríamente no mereces ni la mitad. Pero contigo nada es frío y dicen que ando ciega por un suelo plagado de cristales mientras les grito a pleno pulmón que no hay dolor que valga si tengo tu calor acariciando mi pecho o a lo lejos del colchón mientras araño tu omóplato y gritas en mi oreja que ya basta. 26 besos serían suficientes si te tumbas borracho a mi lado en una habitación desconocida para los dos y me rompes los labios.
El llanto no quema si es por ti, el dolor no duele si es por ti. ¿Qué podría hacerme daño si es por ti?


 "Alzo mi cerveza a las estrellas, las cuatro que tiene Madrid. Las ambulancias y los coches cruzan frente a nosotros sin prestarnos la más mínima atención y pienso mientras sostienes tu litro entre mano y rodilla, que no podría haber un sitio mejor que aquel río en mitad de la ciudad, con tu voz de fondo y tus ojos, manchados, siendo felices, sinceros y tuyos; míos."