viernes, 13 de junio de 2014

Banal comprensión engatusada quiéreme

Ya lo he comprendido.
Vas saltando de montaña en montaña. Y en cada una de ellas arrancas una flor. Por ejemplo, ayer arrancaste la palabra "banal", y hace un par de días te dio por arrancar la florecilla de "postergado". Y ahora estás a ver si arrancas otra, que ya llevas un par de horas tirando del rabo y no consigues sacarla.
Ya lo he comprendido.
Luego las juntas todas y formas un ramo de colores muy vivos, pero que cansa a la vista y a la vida. Y no las vendes. A nadie le gustan. Y, ¿qué esperabas? No puedes banal retrógrado amnistía lucha sexo hijo de puta y bastardo, coño, belleza sobremanera inmundo era de esas que la falda de bonita manera sube tratarse como si de engatusarme quisiera.
No sé si me explico.
Los ramos mustios con flores que no coordinan, no gustan a nadie. Igual que no gusta a nadie que cojas veinte palabras que has leído en libros que has visto en la biografía de facebook de algún gilipollas famoso que, a su vez, los habrá visto en la biografía de algún colega cutureta, y las metas en una coctelera, y te salga ese potingue que no se bebería ni el más borracho de bar.
Ya lo he comprendido.
No puedes escribir midiendo todas y cada una de las palabras que pones porque sabes que van a ser leídas. Eso sale de dentro. Bien o mal, pero sale de dentro. No se trata de recolectar un millón de palabras que no entiendes y pretender que te salga algo extraordinario porque, seguramente, al final acabarás engendrando un coño de puta desgastada.
En fin, que ya lo he comprendido.

miércoles, 11 de junio de 2014

La revolución comienza en casa

Despertar con resaca.
Hacer el desayuno, comerte el coño
- o comerte el coño como desayuno-,
poner un disco de Ben,
acurrucarme en tu espalda,
apagar el iPhone,
el iPad,
el Twitter,
el Facebook,
desconectarnos
de cualquier realidad virtual
por unas horas
y bailar un vals en la cama,
salsa en el salón,
leer juntos a Montero,
cantarte unos temas,
volver a la cama y tocarnos
- en ningún momento he dicho que estuviéramos con ropa-
seguir tocándonos,
ponernos muy cachondos,
y bueno, ya sabes...
Convocar una manifestación,
salir sin bragas a la calle,
darle una propina a la desilusión,
aparcar la tristeza en un desguace,
cortarle las corbatas a los ministros
y hacer con ellas una guirnalda gigante
que de la vuelta a todo Madrid.

We can be heroes

Podría intentar expresar con mis propias palabras lo que siento cuando veo que consigues lo que has deseado, lo que te has propuesto, lo que muchos daban en ti por perdido, lo que me llena por dentro verte sonreír como el gato de Cheshire, ser rey y pobre a la vez, vivir y morir en el mismo suspiro. Podría, pero ya se me adelantó Antoine de Saint-Exupéry, y te lo va a contar:
-“Te amo” - dijo el principito…
-“Yo también te quiero” - dijo la rosa.
-“No es lo mismo” - respondió él…
"Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía…Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.
Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados.
Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento.
Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro.
Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de vos, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría.
Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.
Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.
Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.”
-“Ya entendí” - dijo la rosa.
-” No lo entiendas, vívelo” -dijo el principito."Y ojalá sigas volando alto, te miraré atentamente desde el suelo. Puedes bajar a visitarme cuando quieras.
We're nothing, and nothing will help us.
Maybe we're lying, then you better not stay.
But we could be safer, just for one day.