lunes, 28 de octubre de 2013

Con los dedos rotos

No saber si vodka o ginebra, si ron con coca-cola o a palo seco, que entra mejor.
La confusión de mis neuronas cuando dicen de hablar y el no querer hacernos daño es lo que pretendo cuando te digo que me quiero marchar. Tanto querer sin más motivo y tanto miedo, y tantos metros aun estando en el mismo sillón, uno encima del otro pero veintisiete cuerpos más allá. Como cuando dices que sí pero piensas que no, continuamente. La lucha interna de querer y que te digan que hace daño y nada de corresponder. Cansarme, pero 5 minutos, yo siempre quiero volver y cuando estoy contigo, 5 pasos atrás, porque no hablemos de tallas, la mía siempre es más pequeña. ¿Qué me miras tanto cuando me callo? ¿Acaso es que no me encuentro a mí misma para no querer que me encuentres y así evitarte y evitarme daño? Qué incoherencia, como todo. Como el amanecer o el verde de tus ojos o cuando hablas con esa ilusión o te enfadas porque yo sé que en realidad soy un muermo. Y eso es por lo de las tallas, que nada tiene que ver con el pantalón (aunque siempre estás más guapo cuando te lo quitas), con que yo soy una pulga entre tu pelo revuelto cuando vuela tu camisa y escribiéndote me vuelvo a enamorar de tanta comodidad y todo el rollo de que "mira que me gusta tu pendiente". Y todo sucede ya bien entrada la noche, bien entrado el alcohol y bien entrada en mi cabeza la idea de que ya voy a cerrar ese cajón y esconder al ratón que hay dentro, para siempre, porque no para de roerme el alma (el ratón, no tú). Pero la cierro con tanta severidad que me pillo la mano y al ratón la cabeza y otra vez los dos lastimados. Ya me he perdido completamente muy dentro de mí y he fabricado una mierda tan grande que no hay por donde cogerla. Está tan roto como el jarrón ese que se ha caído ya unas veinte veces cada vez que monto una fiesta en casa. Y lo cierto es que tú siempre has estado tan claro como el agua de la playa en la que nunca follaremos juntos, pero yo siempre tan oscura como mi habitación cuando cerraba las persianas y tú esperabas a la acción. Yo también me asustaría de alguien como yo y jamás tendrás la culpa de que haya perdido la cabeza. En tu contrato lo ponía bien claro y no voy a ir a juicios cuando sé que no llevo razón. Me despido yo solita y tranquilo jefe, que no pido indemnización, aunque sí es cierto que sorprendida me encuentro por su reacción, de no querer insistir un poco más en que no ejerza el despido. Pensaba que era una buena trabajadora, o al menos mediocre. Sólo quería decirle que ninguno de los dos hemos hecho bien nuestro trabajo y ojalá hubiese algún curso de formación para volver a entrar en la empresa. Sigamos obcecados en nuestro miedo. Al fin y al cabo, somos iguales. Y no pretendo cambiarle, por lo tanto, mucha suerte. Al menos podría firmarme una carta de recomendación... Bueno, mejor no, voy a ver si cobro unos meses de paro y mientras arreglo este destrozo de corazón. ¡Oh, no! ¡No se preocupe! Usted ya lo dejó bien claro en su momento. Los golpes me lo he dado solo yo, aunque bien que supervisaba cuando me golpeaba y me cambiaba el martillo cuando ya veía que terminaba mi ronda, ¿eh, capullo?. No vengo a echarle mierda en cara y, en fin, ya está bien. Como dice Marea, supongo que usted seguirá pensando en que "fuimos, somos y seremos nada" Yo voy a ver si me quito el tatuaje que tengo a fuego con tu nombre.
Formalmente me despido, aunque de la forma más ridícula, que queda entre usted y yo. Si, ya sabe de qué sofá le hablo.
Que no te vaya bonito, que te vaya de muerte. 

domingo, 27 de octubre de 2013

Todo empezó como ha terminado. Un 27.
Y yo, que presumo de saber expresarme, diciendo que no.

domingo, 13 de octubre de 2013

Parte de Standby

"-Me pregunto si no hubiera sido mejor que cada uno fuese por su lado. Quizá no estemos hechos el uno para el otro.
-No se sabe.
-No, no se sabe nada.
-Aún estamos a tiempo de separarnos si crees que es mejor.
-Ahora no, ya no vale la pena"

"Pero tras ese velo de dulzura y calma la noche galopa y vendrá a arrojarse sobre nosotros ¡paff! Así, cuando menos esperemos. Eso es lo que pasa en esta puta tierra"


"Ya no llora. Usted le ha sustituido en cierto modo. Las lágrimas del mundo son inmutables. Por cada uno que empieza a llorar, en otra parte hay otro que cesa de hacerlo. Lo mismo pasa con la risa. No hablemos, pues, mal de nuestros tiempos; son peores que los pasados. Claro que tampoco debemos hablar bien. No hablemos"


martes, 8 de octubre de 2013

Romeo

The dice were loaded from the start 
And I bet and you exploded in my heart .
Era Septiembre y sentimientos. Distancia y recovecos aún por conocer. Y aún sin madurez me encontraste en el camino que ahora has mejorado y me ayudas a conocer.
Yo era llanto, amor y odio, tú alegría por doquier. No tanto como ahora, pero un poco más que yo. Y esas lunas con sonrisa de gato y esas manos que tiraban para sacarme de aquella mentira. Manos de las cuales no me he soltado. Tú eras mirar las estrellas tumbados y cascos verdes de lacasitos en Noviembre.
Llegaste como un tornado y lo agradezco. Pero, por supuesto, no todo fueron risas y yo, en cierto modo, te hice daño y lo lamento. O quizá no tanto, porque ha sido en nuestra historia un nexo.
Ambos estábamos un poco perdidos y nos perdimos poco a poco. Tiempo, espacio y tú que desapareciste y yo no hice por buscarte. Fue como cuando me quito de fumar, que siempre vuelvo. Y volvimos, como no, aunque un poco resentidos. Pero no hay resentimiento que no cure el tiempo y tú llegaste con el cuello marcado por otra y, al poco, por otro. Y yo supe que te habías encontrado, al menos un tanto por ciento. No sabes cuanto significó para mí esa declaración en toda regla de que, al fin, sabías que andabas buscando. Borré de un plumazo mis suposiciones precipitadas de ese año y encontré otra vez en ti esas manos a las que cogerme tanto en calma como en tormenta. Supe, di por hecho, y lo sigo dando, que los pilares que se te dan, no hay que desaprovecharlos. Y, a partir de ahí, todo sobre ruedas y sin sobresaltos.
Para comprenderme habría que meterse en mi cabeza y ver, cual película, todos los recuerdos que tengo almacenados en la carpeta que lleva tu nombre.
Eres tan tú y, a la vez, tan yo que, si te marcharas, sería comi arrancarme un pedacito de corazón. Y es que, como tú sabes, es difícil transmitir con palabras algo que se lleva a fuego en el alma. No hace falta escribir demasiado para saber que los peces felices... y que tienes fondo de León. Y, sobre todo, de Romeo con Chinchillo.
Y si te fijas, ves que la parte más amplia fue el comienzo y aquí me voy degradando. Porque nuestro comienzo fue como una oruga y ya ves en lo que hemos terminado ahora.
A buen entendedor, un te upendi basta.
I can't do the talk like they talk on tv 
And I can't do a love song like the way it's meant to be 
I can't do everything but I'd do anything for you 
I can't do anything except be in love with you.


domingo, 6 de octubre de 2013

El verso magnífico de proporciones desmedidas.

Los tripulantes del mundo han de llevar tatuado en las venas el afán de la curiosidad. ¿Qué somos sino seres destinados a crear, sufrir, bajar y despertar las conciencias dormidas? Todo individualismo desatado, tírenlo por la borda, camaradas.
Unamos una tripulación de luchadores revolucionarios con ansias de mundo y vida. Una nueva, capaz de unirse a todas las demás. ¡Compañeros! no buscamos enfrentamientos con nuestros diferentes, sino ver en sus diferencias nuestras semejanzas y unirlas a base de letras y calma en un verso magnífico de proporciones desmedidas al que llamaremos Libertad. Aquí os encuentro ante mi nave, abiertos ojos y alma, pues quiero que busquéis conmigo el cambio necesario con este viaje que os propongo. Pero, amigos, esto no es facil. La Revolución no se hizo en dos días y nos va a costar el doble con tanto ajetero de mentes vacías y ancladas en el fondo del mar que se nos presenta. Advierto entonces de que no será un viaje facil, todo esto conlleva sacrificio. Pero el que no esté dispuesto a embarcarse, ya vivirá el cambio desde sus ojos necios y arrepentidos.
Compañeros, no necesito una tripulación de mil personas, me bastaría incluso con una, me bastaría el saber que queréis un nuevo amanecer, que vais a romper los esquemas, le pese a quien le pese. Y esta es la vida que os han regalado la generación de los luchadores, aprovechemos el momento y tomemos las riendas. Embarquense los valientes y sufran en tierra los cobardes.
Conquistemos el verso magnífico de proporciones desmedidas llamado Libertad.

Cambio.

Cambio mi vida por cuatro perras.
Y a ti te destierro para empezar otra vez, de nuevo, por mí.
Si letras he de volver a dedicarte, con los dedos rotos van a ser escritas.