domingo, 25 de noviembre de 2012

09092012

La soledad mata. Los besos saben a despedida. Y algunos abrazos llenan la soledad.
Todo eso de que el roce acelera los latidos, que dejas un vacío en mi corazón cuando te vas, o lo de "te necesito en mi vida". Aquello que dicen de que los suspiros suenan a triste y las miradas valen más que mil palabras, está bien.
Pero la verdad es que yo prefiero que me mates tú con tus silencios, que tus besos sepan a la cena que acabamos de comer juntos y que tus abrazos llenen mi cuerpo. Para acelerar mis latidos no solo quiero el roce y el vacío no solo lo dejas en mi corazón cuando te vas.
Lo de que te necesito en mi vida... prefiero en el capó de cualquier coche. Con suspiros incluidos.
En cuanto a tus miradas, yo sé que lejos quedan de este mundo.
Porque tu cuerpo puede llenar mi vida como puede tu risa colar el mundo opaco de la tristeza.
Una sola palabra tuya quiebra la ciega soledad en mil pedazos.