domingo, 6 de octubre de 2013

El verso magnífico de proporciones desmedidas.

Los tripulantes del mundo han de llevar tatuado en las venas el afán de la curiosidad. ¿Qué somos sino seres destinados a crear, sufrir, bajar y despertar las conciencias dormidas? Todo individualismo desatado, tírenlo por la borda, camaradas.
Unamos una tripulación de luchadores revolucionarios con ansias de mundo y vida. Una nueva, capaz de unirse a todas las demás. ¡Compañeros! no buscamos enfrentamientos con nuestros diferentes, sino ver en sus diferencias nuestras semejanzas y unirlas a base de letras y calma en un verso magnífico de proporciones desmedidas al que llamaremos Libertad. Aquí os encuentro ante mi nave, abiertos ojos y alma, pues quiero que busquéis conmigo el cambio necesario con este viaje que os propongo. Pero, amigos, esto no es facil. La Revolución no se hizo en dos días y nos va a costar el doble con tanto ajetero de mentes vacías y ancladas en el fondo del mar que se nos presenta. Advierto entonces de que no será un viaje facil, todo esto conlleva sacrificio. Pero el que no esté dispuesto a embarcarse, ya vivirá el cambio desde sus ojos necios y arrepentidos.
Compañeros, no necesito una tripulación de mil personas, me bastaría incluso con una, me bastaría el saber que queréis un nuevo amanecer, que vais a romper los esquemas, le pese a quien le pese. Y esta es la vida que os han regalado la generación de los luchadores, aprovechemos el momento y tomemos las riendas. Embarquense los valientes y sufran en tierra los cobardes.
Conquistemos el verso magnífico de proporciones desmedidas llamado Libertad.