martes, 3 de diciembre de 2013

Olor a piel mojada

Mejor el olor a piel que a tierra mojada. Acepto quemarme si es debajo de tu ombligo y tú te quemas conmigo. Nada de romper estereotipos, mejor rómpeme las medias que tu tercera pierna lo lleva pidiendo toda la noche, no sigas haciéndola sufrir. Subir y bajar las escaleras, pero sólo si luego vamos a subir y bajar las caderas. En silencio, sin que nos pillen, que siempre me gusta más en la azotea del portal ese del gordo borracho que nos ha dejado entrar. Deja a la luna quietecita allí arriba que esta noche no la quiero compartir, no hace falta que la traigas para mí. Y deja de olerme el pelo, por Dios, ni siquiera sabes cuántos años tengo. Así,  olor a piel mojada, mucho mejor. Me encanta cuando sudan a menos cuatro grados. No insistas en saber dónde vivo, ni quién me regaló ese pendiente, que no es de tu interés. Adiós, muy buenas y salúdame si nos volvemos a ver.